Temas de Interes
Confesión. Una guía indicativa.

El perdón de los pecados cometidos después del Bautismo es concedido por un sacramento propio llamado sacramento de la conversión, de la confesión, de la penitencia o de la reconciliación.

A los ojos de la fe, ningún mal es más grave que el pecado y nada tiene peores consecuencias para los pecadores mismos, para la Iglesia y para el mundo entero.

Volver a la comunión con Dios, después de haberla perdido por el pecado, es un movimiento que nace de la gracia de Dios, rico en misericordia y deseoso de la salvación de todos. Es preciso pedir este don precioso para sí mismo y para los demás.

El movimiento de retorno a Dios, llamado conversión y arrepentimiento, implica un dolor, una aversión respecto a los pecados cometidos, y el propósito firme de no volver a pecar. La conversión, por tanto, mira al pasado y al futuro: se nutre de la esperanza en la misericordia divina.

Breve examen de Conciencia

   «El acto llamado examen de conciencia debe ser siempre no una ansiosa introspección psicológica, sino la confrontación sincera y serena con la ley moral interior, con las normas evangélicas propuestas por la Iglesia, con el mismo Cristo Jesús, que es para nosotros maestro y modelo de vida. Aprended a llamar blanco a lo blanco y negro a lo negro; mal al mal y bien al bien.   Aprended a llamar pecado al pecado» (San Juan Pablo II)

Primer mandamiento de la Ley de Dios
-¿He dudado o negado las verdades de la  fe católica?
-¿He practicado la superstición, la adivinación o el  espiritismo?
-¿Me he acercado indignamente a recibir algún sacramento? ¿He comulgado con pecado grave y sin confesión?

Segundo mandamiento
-¿He blasfemado?  ¿He jurado sin  necesidad o sin verdad?
-¿He jurado hacer algún mal? ¿He reparado el daño que haya podido seguirse?
-¿He dejado de cumplir algún voto o  promesa grave?

Tercer mandamiento
-¿He faltado a Misa los domingos o fiestas  de precepto?
-¿He vivido el ayuno y la abstinencia el  Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo?
-¿He realizado un acto de penitencia u otro  acto piadoso, si no he guardado la  abstinencia los viernes?
-¿He callado en la confesión por vergüenza algún pecado grave?

Cuarto mandamiento
-¿Soy amable con los demás? ¿Me falta  comprensión, paciencia y cariño en mi familia?
-¿Me dejo llevar por el mal genio y me enfado con frecuencia sin motivo justificado?
-¿Soy egoísta y trato de imponer siempre  mis gustos y caprichos?

Hijos:
-¿He desobedecido a mis padres o familiares (tambien maestros o autoridades legítimas) en cosas importantes?
-¿Manifiesto, con hechos, respeto y cariño a  mis padres y familiares?
-¿Me he sentido responsable ante mis padres del esfuerzo que hacen para que yo me forme, estudiando y cumpliendo mis deberes con intensidad?
-¿Peleo con mis hermanos? ¿Me reconcilio  con ellos con prontitud?
-¿Soy egoísta con las cosas que tengo y me  duele dejárselas a mis hermanos?

Padres:
-¿Corrijo los defectos de mis hijos con firmeza y oportunamente  o se los dejo pasar por comodidad?
-¿He corregido a mis hijos con justicia y por  amor o me dejo llevar por motivos egoístas: porque  me molestan, porque me interrumpen, etc.?
-¿He dado mal ejemplo a mis hijos no  cumpliendo con mis deberes religiosos, familiares  o profesionales? ¿Los he entristecido con mi  conducía?
-¿Velo por la formación religiosa y moral de las personas que viven en mi casa o dependen de mí?
-¿He reñido con mi cónyuge? ¿Ha habido  malos tratos de palabra o de obras? ¿He  fortalecido su autoridad, evitando contradecirle o discutirle delante de mis hijos?

Quinto mandamiento
-¿He atentado contra mi vida o la de los demás?
-¿Tengo enemistad, odio o rencor contra alguien?
-¿He deseado un mal al prójimo? ¿Me he  alegrado de los males que le han ocurrido?
-¿Tengo envidias?
-¿Me domina la ira? ¿Es causa de disgusto a otras personas?
-¿He hecho daño a otros de palabra o de obra?
-¿He practicado, aconsejado o facilitado el aborto?
-¿Me he embriagado, comido o bebido con exceso o consumido marihuana u otras drogas?
-¿He descuidado mi salud? ¿He manejado vehículos imprudentemente, poniendo en peligro mi vida o la de otros?-¿He sido causa de que otros pequen por  mi conversación, mi modo de vestir, mi  asistencia a algún espectáculo o con el  préstamo de algún libro o revista? ¿He  tratado de reparar el escándalo?
-¿He descuidado mi trabajo, faltando a la  justicia en materia importante? ¿Estoy  dispuesto a reparar el daño que se haya  seguido?
-¿He sido perezoso en el cumplimiento de  mis deberes? ¿Soy impuntual: Retraso con frecuencia el  momento de ponerme a trabajar?

Sexto y noveno mandamientos
-¿He aceptado pensamientos o miradas impuras?
-¿He visto revistas o películas o he  asistido a espectáculos pornográficos que  desnaturalizan la dignidad del sexo y  lesionan gravemente la personalidad?
-¿He realizado actos impuros? ¿Solo o con otras personas? ¿Casadas o solteras? ¿De distinto o del mismo sexo?
-¿He negado su derecho al otro cónyuge?
-¿He usado indebidamente el matrimonio?
-¿Vivo la paternidad responsable y acepto la doctrina del Magisterio de la Iglesia o  utilizo medios desaconsejados por la Iglesia para evitar hijos?
-¿He cometido adulterio? ¿He faltado a la  fidelidad con pensamiento o de obra?

Séptimo y décimo mandamientos
-¿He tomado dinero o me he apropiado de cosas que no son mías? ¿He restituido o  reparado?
-¿He recibido comisiones indebidamente o me he enriquecido ilícitamente, es decir sin causa, o he participado en hechos de corrupción administrativa?
-¿He perjudicado a los demás con engaño, cobrando más de lo debido o con falta de honradez en los contratos o relaciones  comerciales?
-¿He evitado desde mi posición, en la  medida en que podía hacerlo, las injusticias, la corrupción, el fraude y demás abusos que  dañan el bien social? ¿Acaparo cosas indebidamente?
-¿Estoy dispuesto a sufrir un perjuicio  personal o económico antes de cometer o  cooperar formalmente en una injusticia?
-¿Retribuyo con justicia el trabajo de los demás?
-¿He malgastado el dinero? ¿Doy limosna según mis posibilidades?

Octavo mandamiento
-¿He dicho mentiras? ¿He reparado el daño que haya podido seguirse?
-¿He descubierto, sin justa causa; defectos graves de otras personas?
-¿He hablado mal de otros? ¿He calumniado?



Acto de contrición

Jesús, mi Señor y Redentor:
yo me arrepiento de todos los pecados
que he cometido hasta hoy,
y me pesa de todo corazón,
porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno.

Propongo firmemente no volver a pecar y
confío en que, por tu infinita misericordia,
me has de conceder el perdón de mis culpas y
me has de llevar a la vida eterna. Amén.